CAMAS SOLARES

El proyecto de ley de Regulación del funcionamiento de camas solares y equipos de radiación ultravioleta (UV) está actualmente en la Cámara de Senadores de la provincia. La normativa busca generar un uso responsable y controlado de las camas bronceadoras, ya que una inadecuada utilización puede derivar en cáncer de piel.

Para eso, una vez sancionada la ley, deberán manejar los equipos sólo personal especializado, habrá inspecciones previas, se medirá la dosis de rayos UV suministrada, cada usuario tendrá una ficha personal donde se especificará la cantidad de sesiones tomadas, y no podrán utilizarlas menores de dieciocho años sin la autorización de sus padres, entre otros puntos que detalla el proyecto.

“Me parece bárbaro que exista una ley y regule estos aparatos. Los rayos que emiten son mucho peor que los del sol. Éstos pasan millones de años luz, tiene filtros, como el ozono y las demás capas y después recién llegan a nuestra piel. Acá están poniendo un tubo a veinte o treinta centímetros de nuestro cuerpo, el daño que produce es tremendo”, explicó Sergio Lombardi, médico especialista en dermatología.   
 El proyecto pretende normalizar el uso de las camas solares con varias pautas. Los equipos serán inspeccionados por la autoridad de aplicación de la ley, que será el Ministerio o de Salud, para medir fehacientemente el nivel de rayos UV que emiten. También se determinará cuál será la dosis indicada para cada tipo de piel, según especifica la Organización Mundial de la Salud, debiéndose proteger las zonas sensibles del cuerpo y los ojos. El comercio prestador de este servicio deberá garantizar el uso de protectores oculares obligatorios. Además establecen que debe haber un interruptor de seguridad a mano del usuario.


“Antes veíamos cáncer de piel en los 50 años, ahora lo vemos en los chicos de 17 y 18, por la exageración de tomar sol y el uso de las camas solares. Lo hacen para seguir la moda de estar bronceado. El daño de los rayos UV es acumulable, es decir las lesiones que son provocadas a los 40 años, es el sol que tomaste a los 20 más o menos. Por eso es mucho peor el daño en los jóvenes”, indicó el especialista. Uno de los puntos de la ley es que cada usuario deberá tener una ficha donde se especificará las dosis acumuladas y esa información será incorporada en la historia clínica. Además los menores de 18 años no podrán tomar sesiones si no asisten en compañía de los padres. “He encontrado chicas de 12 o 13 años con la piel ya lastimada por esto. Y a los quince años es muy común también. Para mí directamente debería estar prohibida la utilización de estos aparatos hasta la mayoría de edad”, dijo Lombardi. 
Otras de las normas será la colocación de carteles informativos sobre el daño que produce la utilización de camas solares y contar con personal capacitado para realizar primeros auxilios.

Fuente: El Diario de La Republica (San Luis)